Autor: Manuel Ruano

Tiempo de lectura: 3 minutos
Uso creativos y prácticos de la IA en el día a día del alumnado
Si hay algo que está revolucionando nuestra forma de interactuar con las máquinas a un ritmo vertiginoso, es la inteligencia artificial. En un contexto en el que ya existen robots con capacidades humanas no asistidos sin un entrenamiento previo como Helix, es importante enseñar los usos creativos y prácticos de esta tecnología. El alumnado desconoce que la inteligencia artificial permite encontrar soluciones más allá de resolver los ejercicios de Matemáticas, un resumen para su trabajo de Geografía e Historia, o una ayuda para rellenar los huecos del workbook de Inglés.
De una batería de opciones de usos alternativos, la clase escoge distintos tipos de archivos para subir a ChatGPT. Algunos ejemplos son:
Con esta intención, se realizó un experimento con el alumnado de segundo de Secundaria dentro de la asignatura Ciencias de la Computación. El objetivo era que descubrieran aplicaciones prácticas de la IA en la vida cotidiana y reflexionaran críticamente sobre sus beneficios y limitaciones. Para ello, trabajaron con ChatGPT y distintos tipos de entradas, desde fotografías hasta documentos PDF, observando cómo la IA los procesaba y devolvía información útil.

Collage de fotografías del alumnado
Por agrupación por pares, mantienen una conversación con ChatGPT. No se trataba solo de recibir respuestas, sino de aprender a formular preguntas claras y ajustar las solicitudes para obtener resultados más útiles. Tienden a escribir prompts muy sencillos y directos.
Ejemplo: Si un grupo emplea una fotografía de una nevera desordenada, ChatGPT pudo generar recetas, pero los y las estudiantes refinaron la consulta preguntando por opciones saludables o de bajo presupuesto. Asimismo, confirmaron que todas las recetas se basaban en productos que se encontraban en la nevera sin presuponer ingredientes en la cocina.


Ejemplo en el aula: Conversación con Chatgpt y presentación en Canva de sus resultados. Obra realizada por un familiar.
Una vez conseguido, presentan sus resultados, mostrando sus fotografías y qué instrucciones han realizado con la inteligencia artificial. En esta exposición han de evaluar:
Esta experiencia no solo enseña sobre IA, sino sobre pensamiento crítico y el uso responsable de la tecnología. Permite que el alumnado salga de su interacción habitual con la IA y explore lejos de una fuente de respuestas automáticas. La inteligencia artificial no es solo futuro, es presente y es importante la alfabetización de las nuevas tecnologías en los etapas cristalizadoras de la identidad de los y las estudiantes.
¿Te animas a intentarlo en tu clase? Si es así, te dejo una posible rúbrica para evaluar la experiencia.
